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El beneficio de excusión, división y orden como punto de partida para decretar la nulidad de la cláusula de afianzamiento y los pronunciamientos judiciales

El beneficio de excusión, división y orden como punto de partida para decretar la nulidad de la cláusula de afianzamiento y los pronunciamientos judiciales
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Previamente a tratar la cuestión que se enuncia en el título del presente artículo conviene recordar exactamente qué son y en qué consisten los citados beneficios de excusión, división y orden.

Así las cosas podemos definir el beneficio de excusión como aquel derecho que ostenta el fiador para oponerse a la ejecución de sus bienes, prestados en garantía, en tanto en cuanto el ejecutante no haya ejecutado todos los bienes del deudor.

Por su parte el derecho o beneficio de división resulta relevante en aquellos supuestos en los que puedan concurrir dos o más fiadores para una misma deuda, en ese caso ésta deberá  ser dividida a partes iguales.

Y por último el beneficio de orden no es sino la facultad del fiador, en caso de incumplimiento del deudor principal, para compeler al acreedor a guardar una prelación u orden a la hora de reclamar la suma adeudada.

Una vez recuperados los conceptos clave conviene indicar que el tema de la nulidad de garantías personales o afianzamiento es un tema actualmente controvertido, cuyo éxito y prosperabilidad radica, amén de la interpretación que pueda realizar el juez de instancia al respecto, en la transparencia y claridad informativa con la que haya operado la Entidad financiera para con su cliente o el perfil de éste.

En este sentido, ya son muchos los jueces que se han pronunciado en diferentes tipos de procedimientos judiciales declarando la nulidad por abusividad de la citada cláusula, siendo la mayoría de éstos en sede de ejecución hipotecaria y mediante Auto.

¿Qué tienen en común las resoluciones citadas anteriormente?

A continuación procedemos a enumerar brevemente las citadas resoluciones, así como los juzgados que las emitieron, incidiendo en el hecho de que todas y cada una de ellas tienen un elemento o punto en común, el cual no es otro que el déficit informativo que presidió la operación así como la imposición a renunciar al/los fiador/es a los derechos o beneficios ya indicados en el inicio del presente artículo. A saber:

  • Auto de 2 de octubre de 2014 emitido por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián y posterior resolución de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa de fecha 30 de septiembre de 2015.
  • Auto de 3 de febrero de 2014, dictado por el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Madrid.
  • Auto de 11 de diciembre de 2015, dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 2 de Écija.

 

Navas & Cusí Abogados