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Características principales del mercado de valores y el papel de la CNMV

Características principales del mercado de valores y el papel de la CNMV
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La función de nuestro sistema financiero consiste en canalizar el ahorro que generan las unidades económicas con superávit hacia la inversión de las unidades económicas con necesidades de financiación. Son varios los instrumentos o mecanismos que pueden ser utilizados para canalizar este ahorro. El más habitual y por supuesto más conocido es el dinero en forma de billetes y monedas. Pero existen muchos otros, en forma de valores y emisiones, y que están regulados en un mercado con una normativa muy estricta y bajo los controles de varias instituciones, entre ellas la que lleva el mandato de control, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que vela por la seguridad del mercando de ahorro e inversión.

Podemos definir el mercado de valores imagen-articulo1como un conjunto de instituciones y agentes financieros que, dentro de un marco normativo y bajo el control de la CNMV -adaptado a las Directivas de la Unión Europea-, negocian distintos tipos de activos a través de instrumentos creados específicamente en cada caso para ello. Como se ha dicho, el objetivo principal es captar y canalizar el ahorro personal y empresarial, un caso típico es el caso de que una empresa requiera de financiación extra, se emiten nuevas acciones (que son uno de los tipos de instrumentos dentro del mercado de valores). Se consigue así una cierta estabilidad monetaria y financiera dotando de equilibrio al sistema económico. Este objetivo y tarea de la legislación se lleva a cabo en mercados altamente regulados y mediante agentes especializados e inspeccionados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, asegurando y preservando así el principio básico del mercado de valores de transparencia y libertad de compra-venta de valores. Eso sí, al tratarse de instrumentos complejos y de alta volatilidad, la comercialización y negociación de los instrumentos del mercado de valores se debe hacer a través de empresas de servicios de inversión y agentes especializados en este tipo de sector y que deben ser autorizados por la misma Comisión Nacional del Mercado de Valores. La normativa y el control aportan seguridad jurídica a las transacciones y son una garantía para los inversores.

En el Mercado de Valores podemos distinguir dos tipos de mercados: el primario y el secundario. Esta distinción toma su razón en el momento de vida de los activos. En el mercado primario, las empresas o instituciones emisoras colocan los activos financieros entre sus compradores, con lo que se origina un proceso de financiación de los segundos hacia los primeros. Ejemplos de mercados primarios son:

– Subastas de deuda pública que realiza la Dirección General de Tesoro a través del BE.

– Colocación directa de títulos de renta fija mediante intermediarios financieros.

El mercado secundario sirve para que el propietario de activos financieros se deshaga de ellos al venderlos a otras personas o entidades, con lo que su inversión se convierte en liquidez. Este mercado secundario viene regulado en la Ley de Mercado de Valores (artículos 31 y ss) y en el Real Decreto 1310/2005. Son mercados secundarios:

– Bolsa de valores

– Mercado de deuda pública

El pilar fundamental por el que se rigen los mercados de valores es la confianza, puesto que los valores negociados en nuestra economía son medidos en referencia al precio objetivo y confianza que los inversores privados tienen de las empresas que lo sustentan.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores es la institución que se encarga de supervisar tanto los mercados de valores –primarios y secundarios- como los organismos, empresas e instituciones que operan en ellos – intermediarios-. Este organismo fue creado por Ley 24/1988, del Mercado de Valores (LMV), que supuso una profunda reforma de este segmento del sistema financiero español. Posteriormente, las Leyes 37/1998 y 44/2002 han venido a integrar y actualizar la LMV con la normativa comunitaria, incorporando así nuevas medidas para la protección de los inversores. Y precisamente esto anterior es el objetivo que busca la CNMV: velar por la transparencia de los mercados de valores españoles y la correcta formación de precios, así como la protección de los inversores que interactúan en la misma. En sus Registros Oficiales, la CNMV codifica toda la información que obtiene de los mercados y que es de obligada realización para todos los agentes e intermediarios que interactúan en la misma. Asimismo, ejerce un fuerte control prudencial sobre los intermediarios legalmente reconocidos y autorizados por el mismo organismo, a actuar prestando servicios de inversión a terceros.

Juan Ignacio Navas (@jinnavas)
Socio Director | Navas Cusí Abogados (@NavasCusi)
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