Esta página utiliza cookies para mejorar su navegabilidad, si continúa estara aceptando la política de cookies.

El DÍA entrevista a Juan Ignacio Navas, experto en derecho bancario y financiero: “Las entidades financieras son las responsables patrimonialmente de la actuación de sus empleados, que siguen sus instrucciones”

El DÍA entrevista a Juan Ignacio Navas, experto en derecho bancario y financiero: “Las entidades financieras son las responsables patrimonialmente de la actuación de sus empleados, que siguen sus instrucciones”
Puntúa esta entrada
La crisis y las políticas comerciales llevadas a cabo por la banca han dado paso a un nuevo escenario en el que los empleados de entidades financieras se han convertido en el centro de la diana de la crispación y del malestar existente entre los miles de clientes que se encuentran ahora con que no pueden recuperar el dinero invertido, a pesar de que cuando firmaron el contrato el director o el trabajador de toda la vida de la sucursal les dijeron que iban a poder hacerlo sin ningún tipo de problema.
“Las reacciones de algunos clientes, airadas en muchos casos, se dirigen sobre los trabajadores de las entidades financieras, a quienes responsabilizan injustamente de los cambios legales acontecidos y les acusan de haberles engañado en el momento de informarles sobre las características de aquellas inversiones” señalaban desde el sindicato CSICA.
Foto: El DÍA
¿El motivo? Que los productos contratados eran de alto riesgo y que la prometida liquidez poco o nada tenía que ver con la realidad. Participaciones preferentes, deuda subordinada o swaps son algunos de los productos ‘tóxicos’ que se han comercializado de forma masiva durante los años de bonanza y que ahora constituyen el principal objeto de reclamo de los que invirtieron en ellos.
En este sentido, desde la Asociación General de Consumidores (Asgeco), su portavoz, Marcos Méndez, señala que la responsabilidad es de bancos y cajas de ahorros, ya que “se trata de productos de alto riesgo que se han vendido a personas con escasos conocimientos financieros”.
El debate sobre el grado de culpabilidad de los empleados de la sucursal bancaria a la hora de comercializar productos supuestamente seguros que luego se han demostrado que no eran así se circunscribe únicamente al ámbito de la ética, ya que desde el punto de vista judicial no existe ningún tipo de duda y es la entidad financiera la responsable de cualquier perjuicio generado al cliente.
“Es un completo error intentar culpabilizar a los trabajadores de banca, ya que estos venden a instancias de su banco o caja de ahorros y no pueden responder ante una sentencia firme“. Así lo señalaba a EL DÍA Juan Ignacio Navas, socio-director del despacho de abogados Navas & Cusí, especializado en derecho bancario y financiero, para quien la única forma de acabar con todos los problemas derivados de la venta masiva de estos productos tóxicos sería que se comercializaran a través de asesores independientes y no de entidades bancarias, tal y como ocurre mayoritariamente en el Reino Unido.
Más aún cuando en el caso de la banca, ésta juega con la ventaja de prever con una cierta exactitud cuál va a ser la evolución de los tipos de interés, algo crucial a la hora de colocar swaps u otros “seguros” a los clientes. Y es que ése es uno de los argumentos principales que están esgrimiento los distintos juzgados repartidos por la geografía española que han emitido más de 600 sentencias contrarias a la banca por este motivo.