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Las participaciones preferentes. De la teoria a la práctica

Las participaciones preferentes. De la teoria a la práctica
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El analista Arcadi Orrit, director de Inversión de AIF (Asociación de Profesionales Asesores Independientes Financieros), explica a ‘La Vanguardia’ los pros y contras de este producto en el que miles de ahorradores están atrapados.
Destacamos también unos fragmentos de un artículo de Pedro Calvo que ha publicado El Economista, que definen con exactitud la situación actual de las personas que suscribieron estos productos.
En principio, las participaciones preferentes no son un producto excesivamente sofisticado. Consisten en un título que lanza un emisor a perpetuidad para obtener financiación. A cambio, ofrecen una retribución y la posibilidad de recomprar las participaciones al cabo de cinco años. Un producto, por tanto, confeccionado para inversores conservadores, que buscan tener una renta segura.
La realidad, sin embargo, difiere de esta descripción. La retribución que recibe el comprador está supeditada a que el emisor obtenga beneficios. Además, pueden pasar cinco años y que el emisor decida no recomprar las participaciones. En ese caso, ¿qué puede hacer el ahorrador para recuperar el dinero invertido? 

 
Puede acudir al mercado secundario. Al dar ese paso afloran otros dos riesgos: que el precio haya caído desde su lanzamiento y que no haya inversores a los que vender las preferentes, con lo que se convierten en unos productos totalmente ilíquidos
 
Es entonces cuando el inversor entiende que, o las vende a un precio inferior al que las compró, o cargará toda la vida con ellas. Y aún hay más: en caso de que el emisor quiebre, los titulares de participaciones preferentes son los penúltimos en cobrar, por detrás del resto de acreedores y sólo por delante de los accionistas.
 
Los tenedores de preferentes pueden no aceptar las actuales ofertas de canje de las entidades financieras, con lo que se quedarán con un producto ilíquido y con un precio a la baja. Y por otro, aceptarlas, con lo que pasarán a tener un título más líquido y potencialmente más rentable, aunque con mucho más riesgo. Es decir, un producto totalmente diferente al que compraron en su día.
 
Por este motivo, Navas & Cusí ofrece una tercera alternativa a las personas afectadas por participaciones preferentes, poniendo a su alcance un completo equipo de profesionales con amplia experiencia en Derecho bancario y de mercado financiero y un asesoramiento 100% personalizado.