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¿QUÉ SON LOS PRODUCTOS ESTRUCTURADOS?

A grandes rasgos, los Productos Estructurados son un tipo de producto financiero complejo de inversión que se compone de un activo emisor y un activo de referencia, quedando vinculado una mayor, menor o nula rentabilidad final precisamente a este activo de referencia. Este elemento externo se denomina “Activo Subyacente”, pudiendo consistir dicho subyacente desde un índice bursátil, acciones, materias primas, etc.

Las características de cada bono estructurado son diseñadas y singulares en cada emisión, lo que quiere decir que no existe un producto estándar. Por este motivo, sin un inversor pretende contratar un producto de este tipo, es de vital importancia que antes de formalizarlo comprenda el comportamiento del mismo y los altos riesgos a los que se expone, precisamente porque no depende únicamente del comportamiento de un índice o una materia prima, sino del cumplimiento de una serie de parámetros complejos.

La consideración de “híbrido” o “complejo” de este tipo de productos es precisamente porque el diseño de este se compone sobre dos o más instrumentos financieros “simples” y un instrumento derivado.

Productos estructurados según CNMV:

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) señala que los productos estructurados consisten en la unión de dos o más productos financieros bajo una misma estructura, lo que les lleva a ser unos productos de carácter complejo y elevado riesgo.

Tipos de bonos estructurados:

  • Los Bonos con capital protegido a vencimiento: la inversión (o parte de ella) está garantizada a vencimiento. Podemos afirmar que son los bonos más seguros dentro de su categoría.
  • Bonos con una participación vinculada al subyacente: el bono tiene una vinculación de la rentabilidad del producto estructurado dependiendo de la evolución del activo subyacente seleccionado.
  • Bonos que cuentan con cupón digital: se paga el cupón definido con anterioridad, pero únicamente si el subyacente logra alcanzar el nivel previsto con respecto a alguna de las fechas designadas.
  • Bono “reverse convertible”: es un producto estructurado que contiene un plazo de inversión relativamente corto, es decir, de uno o dos años, sin que el capital esté bajo protección y abona una rentabilidad prefijada a vencimiento. Posteriormente, se devuelve el capital invertido de inicio, aunque estando vinculado al comportamiento del subyacente, que acostumbra ser una acción independiente. Este tipo de bonos suelen contar con barreras para la protección del capital, estableciendo un seguro de caída máxima, cuyo fin es evitar que los inversores vean convertido el capital en acciones del activo subyacente.

Reclamación de productos estructurados

La normativa tanto comunitaria de la Unión Europea como la española tienen como objetivo principal la protección del consumidor frente a la comercialización indebida de productos complejos y de riesgo a perfiles inadecuados tales como los consumidores minoritarios.

Son varias las entidades que se han dedicado a “colocar” productos estructurados. Entre ellas conocemos, por ejemplo, BBVA, Renta4, Bankinter, Barclays o Deutsche Bank.

En Navas & Cusí contamos con un equipo de abogados especialistas en derecho comunitario, derecho financiero y bancario que le asesoraran en caso de que una entidad financiera o empresa de servicio de inversión le haya hecho suscribir un producto estructurado complejo, sin conocimiento de causa, con unos riesgos que desconocía.

La consecuencia judicial de interponer una demanda de nulidad es que vd podrá recuperar el dinero invertido.
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Contacta con nuestro bufete de abogados especialista en derecho bancario y financiero.