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Las hipotecas multidivisa en los tribunales nacionales e internacionales

Las hipotecas multidivisa en los tribunales nacionales e internacionales
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Los préstamos con opción multidivisa revisten el esquema básico de los préstamos hipotecarios más habituales –como son los referenciados hoy por hoy al Euribor- pero el modo de aplicar el tipo de interés y de calcular las cuotas e incluso el capital en cada mensualidad es la peculiaridad que convierte en realmente complejos este tipo de productos. Y es que el hecho de que el préstamo esté referenciado a una divisa extranjera lleva aparejado varios tipos de riesgos, entre los cuales está el más importante: el permanente recálculo del capital pendiente en cada liquidación, lo que puede conllevar –como ha sucedido en la inmensa mayoría de los casos- que el capital no solo no se ha visto reducido sino que se ha visto incrementado pese a la amortización de las cuotas puntualmente.

Como resultado de lo anterior, han sido muchas las familias que, durante la época que dista de 2006 a 2008 suscribieron con una entidad financiera un préstamo  hipotecario con opción multidivisa.

Las divisas ofrecidas encarecidamente por las entidades de crédito eran dos: el yen japonés y el franco suizo. Divisas que además coincidían con los buenos resultados de paridad respecto el Euro que estaban gozando durante estos años de comercialización.

Las entidades financieras comercializaron este tipo de préstamos a cliente cuyo perfil no era el idóneo ni adecuado para la contratación de esta clase de operaciones; y siempre bajo la evasiva  de que era su mejor opción atendiendo a la subida que, por aquellos años, estaba experimentando el Euribor, resultando así pagar menos intereses y, por ende, una cuota menor en cada liquidación.

Evidentemente, la realidad era otra y, a partir de los años 2009 y 2010, acompañando a la crisis europea y mundial, la situación empezó a no ser tan próspero para este tipo de préstamos hipotecarios.

Quienes asumían su préstamo multidivisa en yenes japoneses percibieron apenas unos meses más tarde de suscribir el préstamo de que no era precisamente el producto tan fructuoso y favorable como le habían vendido, pues las cuotas cada mes – o trimestre- no hacían más que aumentar a causa de la depreciación constante del yen respecto el Euro.

Y ha sido recientemente, el pasado enero, que los hipotecados en francos suizos se han visto terriblemente perjudicados como consecuencia de la decisión del Banco de Nacional de Suiza de dejar de fijar un cambio mínimo de 1,20 francos suizos por euro en respuesta a la considerable depreciación de la moneda de la zona euro frente al dólar. Esta decisión comportó que, de la noche a la mañana, una persona que asumía el préstamo en francos suizos, veía aumentada su deuda de capital pendiente en un 30%, algo  a lo que los hipotecados no daban crédito.

Ante esta situación, son muchos los ciudadanos los que se han puesto en manos de letrados para intentar solventar este engaño  en el  que incurrieron cuando les hicieron suscribir el préstamo hipotecaria, no haciendo mención alguna a estos riesgos que finalmente se han materializado y de los que conocen existencia hoy por hoy.

Ya han sido muchos los tribunales a nivel nacional los que han decretado la nulidad parcial de este tipo de hipoteca, máxime tras la Sentencia del tribunal de Justicia de la Unión Europea del pasado 30 de abril de 2014, en la que se avalaba esta nulidad por no haber sido comercializada correctamente.

Una de las ultimas y más recientes resoluciones la encontramos en el Tribunal de Gorj (Rumanía), donde el pasado 6 de junio de 2015 le daba la razón a un matrimonio afectado por una hipoteca multidivsa en francos suizos suscrita con Piraeus Bank.

Los magistrados declararon la nulidad y ordenaron así el recálculo y el pago de la devolución del préstamo por el valor de la moneda nacional (RON) frente al franco suizo desde la fecha de suscripción de la misma.

 

Navas & Cusí Abogados.