La Comisión Nacional del Mercado de Valores presentó el pasado 25 de febrero su Plan de Actividades para 2026 en el que deja claro que la supervisión financiera entra en una fase más digital, más preventiva y más centrada en cómo llega la información al inversor. El supervisor ha diseñado una hoja de ruta con 60 iniciativas que afectan directamente a entidades financieras, sociedades cotizadas, gestoras e inversores particulares.
Protección del inversor y el nuevo panorama digital
La prioridad absoluta del Plan 2026 es blindar al inversor minorista frente a los riesgos del entorno digital. La CNMV pone el foco sobre el fraude online, el criptofraude y uso de la inteligencia artificial en la inversión, reforzando la monitorización de redes sociales con herramientas capaces de detectar promesas de rentabilidad irreales o productos que se presentan falsamente como sostenibles.
Uno de los giros más destacados es el cambio de estrategia respecto a los creadores de contenido financiero en redes sociales, conocidos en el sector como finfluencers. Tras un 2025 centrado en la fiscalización estricta, la CNMV busca ahora colaborar con aquellos que puedan contribuir a la educación financiera entre los jóvenes, sin dejar de perseguir las conductas irregulares. Las entidades que contraten a estos perfiles para promocionar productos —la llamada mystery shopping, es decir, la contratación encubierta de influencers para captar clientes— recibirán un escrutinio reforzado. Se pondrá en marcha además un nuevo Plan de Educación Financiera 2026-2029 y se impulsará el principio de valor por dinero (value for money), que obligará a las entidades a demostrar que sus productos ofrecen rentabilidad real una vez descontados todos los costes.
MiCA y criptoactivos: el fin del periodo transitorio
A partir del 1 de julio de 2026 solo podrán operar los proveedores de servicios de criptoactivos debidamente autorizados. La CNMV ha publicado criterios interpretativos sobre los expedientes de autorización e insta a las entidades a presentar sus solicitudes con antelación suficiente para evitar interrupciones.En la práctica, esto anticipa una supervisión que irá más allá del cumplimiento formal para evaluar la calidad y transparencia de lo que se ofrece al público.
Inteligencia artificial: supervisar y ser supervisado
La IA ocupa un lugar central en el plan desde una doble vertiente. Por un lado, la CNMV incorporará herramientas de IA a través del plan de transformación digital Helix, pasando de un modelo reactivo a uno proactivo y predictivo. Por otro, las entidades supervisadas deberán contar con marcos de gobernanza algorítmica que garanticen resultados explicables y auditables. Esto tiene implicaciones jurídicas directas puesto que los algoritmos que conceden créditos, recomiendan productos o perfilan clientes no podrán ser cajas negras, y las entidades serán responsables de los sesgos o la discriminación que estos generen.
Simplificación regulatoria y acceso al mercado para PYMES
La CNMV desarrollará las 31 medidas de su Plan de Simplificación con el objetivo de reducir duplicidades documentales, agilizar plazos de autorización y digitalizar el reporte, facilitando especialmente el acceso de las PYMES a mercados como el BME Growth.
En paralelo, se implantará el Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas, que incorporará novedades en sostenibilidad, diligencia debida, representación paritaria, ciberseguridad e inteligencia artificial. En materia de finanzas sostenibles, la CNMV revisará los informes de las cotizadas para verificar que sus planes de transición climática son reales endureciendo las responsabilidades de los administradores por información engañosa.
En el plano europeo, la CNMV participará activamente en el debate sobre la Unión de Ahorros e Inversiones, abogando por incentivos fiscales suficientes para la futura cuenta de ahorro individual.
El Plan de Actividades 2026 configura un escenario de cambio acelerado donde los riesgos son más sofisticados y la respuesta del regulador más tecnológica y exigente. Por ello, la mejor respuesta al Plan 2026 no es esperar a que llegue un requerimiento, es anticiparse. Tanto si es un inversor particular que quiere proteger su patrimonio como si dirige una empresa que debe adaptarse a las nuevas exigencias, contar con asesoramiento especializado ya no es una opción sino una necesidad. Desde Navas & Cusí, nuestro equipo de abogados expertos en Derecho Bancario, Financiero y Bursátil está a su disposición para acompañarle en este proceso.

