La construcción de centros de datos en España se ha acelerado de forma notable en pocos años, impulsada por la expansión de las tecnologías de la información.
Así lo refleja el Informe anual 2025 del sector de Centros de Datos en España, que estima un crecimiento del 24% en la potencia de IT instalada respecto del año anterior: se ha pasado de 335 a 439 MW.
Este dato revela la necesidad de grandes proyectos en el territorio nacional para acomodar todos esos centros de datos, como ocurre en Aragón con la inversión de Amazon y Microsoft de 18.000 M€. En gran parte, esta transformación de fondo se ha producido por la Inteligencia Artificial, que lleva implícita la necesidad de ampliar la potencia de los centros de datos.
Esta situación obliga a adoptar nuevas medidas para mantener esos centros de datos, como la refrigeración de las máquinas y un suministro eléctrico potente que pueda dar servicio correcto. En este sentido, las energías renovables son las opciones principales de los inversores, por razones lógicas en términos económicos y medioambientales.
Cobran especial relevancia la energía solar y la energía eólica. No debe olvidarse que el suelo donde se instalan estos centros también es determinante para que funcionen en condiciones normales y con una conectividad óptima. Por ello, primarán los países que presenten una gran fuente de energía solar y eólica, y España es uno de ellos.
España cuenta con un posicionamiento geográfico estratégico, infraestructuras de fibra óptica y energía solar y eólica, lo que le confiere la posibilidad de convertirse en un hub de datos a nivel europeo.
¿Cómo se financian estos proyectos?
Por lo general, las empresas que gestionan los centros de datos obtienen financiación a través de la Bolsa, socimis, empresas tecnológicas, fondos de inversión, o mediante proyectos físicos, esto es, con inversiones privadas, capital privado o inmobiliario.
No obstante, como en toda inversión, no pueden ignorarse los riesgos que pueden venir asociados a estas inversiones en centros de datos.
¿Cuáles son los riesgos de inversión en centros de datos?
El principal riesgo viene determinado por el propio sector tecnológico. Es un sector muy dinámico que exige una actualización constante de los sistemas de refrigeración líquida que permiten el correcto funcionamiento del centro de datos. Esto se traduce en un costoso mantenimiento en actualizaciones para evitar la obsolescencia tecnológica.
Tampoco pueden obviarse otros riesgos presentes en estas inversiones, como la sobreinversión y la burbuja tecnológica, los procesos regulatorios y las tensiones políticas. Este último riesgo es especialmente sensible: en aras de contener el avance desmesurado del sector, se establecen normativas restrictivas para proteger la red eléctrica del país. La vulnerabilidad energética a la que se enfrenta el país es un riesgo elevado, dada la cantidad de recursos energéticos que consumen estos centros.
Un caso típico ilustra bien este riesgo. Un fondo adquiere una parcela bien ubicada y cierra la financiación para construir un centro de datos de gran potencia. El proyecto, sin embargo, depende de obtener del operador y de la distribuidora los permisos de acceso y conexión a la red por la potencia solicitada.
Estos permisos están sujetos a capacidad disponible —limitada y muy demandada en los nodos de mayor interés—, a la constitución de avales y al cumplimiento de hitos en plazos determinados, cuyo incumplimiento puede acarrear la pérdida del permiso y del aval depositado. Si la capacidad no se concede en la potencia prevista, llega con recortes o queda condicionada a refuerzos de red costosos, el modelo económico del proyecto puede quedar comprometido cuando la inversión ya está realizada.
En la práctica, este riesgo se gestiona antes de comprometer capital. Conviene verificar en la due diligence el estado real de los permisos de acceso y conexión —y no solo las solicitudes—, su titularidad y transmisibilidad, los avales asociados y los hitos pendientes. Después, esas contingencias deben trasladarse al contrato de compraventa o al acuerdo de inversión mediante condiciones suspensivas, garantías y mecanismos de ajuste de precio. Un análisis jurídico previo permite que el inversor sepa si está comprando un proyecto con la conexión asegurada o una expectativa todavía sujeta a autorización administrativa.
Asimismo, a nivel geográfico, si bien España se erige como una localización propicia para este tipo de inversiones por sus fuentes de energía renovable, no está exenta de determinados fenómenos meteorológicos. Las altas temperaturas, las tormentas o los fuertes vientos pueden afectar significativamente al correcto funcionamiento de estos centros.
Y, en último lugar, el riesgo en ciberseguridad. Los estándares exigidos para mantener un nivel de protección robusto son también costosos, pues se trata de impedir que los centros de datos sufran ciberataques, con las consecuencias negativas que ello comporta: el robo de datos.
Invertir en centros de datos combina riesgos técnicos, energéticos, regulatorios y de ciberseguridad que difícilmente se aprecian en su totalidad sin un análisis jurídico previo de la operación y de su estructura de financiación. Por eso, contar con asesoramiento especializado desde el inicio resulta clave para anticipar contingencias, ordenar la due diligence y proteger el capital invertido. En Navas & Cusí contamos con abogados especialistas en inversiones internacionales que pueden estudiar su caso, resolver sus dudas y acompañarle en cada fase del proyecto. Si necesita orientación legal, puede contactar con nuestro despacho para recibir un asesoramiento personalizado.


